| Frailecillos y basura. G. Ferreiro. |
Además de cientos de animales muertos como aves, mamíferos marinos y otros seres del mar, las playas de la Reserva Ornitológica de SEO/Birlife de O Grove y del resto de la costa atlántica y cantábrica se han llenado de toneladas de basura: plásticos, cuerdas, redes, tarugos de bateas, trampas ilegales para capturar pulpo, botellas y todo tipo de objetos insospechados.
| G. Ferreiro. |
| G. Ferreiro |
También decir que había bastantes frailecillos petroleados. No sabemos si causado por algún vertido accidental o por algún barco que aprovechando los temporales, dio el sentinazo. Esta es una práctica ilegal y contaminante que consistente en el vaciado o vertido deliberado al mar de las aguas de la sentina del buque, aguas que contienen residuos tóxicos, aceite, combustible y lodos y que causan gran impacto ambiental en todo el medio marino.
| Frailecillo petroleado. E. González. |
| Frailecillo petroleado. E. González. |
Los océanos sufren una presión creciente por dos contaminantes especialmente dañinos: los plásticos y los vertidos de petróleo. Los plásticos, que nunca llegan a degradarse por completo, se fragmentan en microplásticos que miles de especies ingieren por error. Esto provoca problemas digestivos, desnutrición y la entrada de sustancias tóxicas en la cadena alimentaria.
Los vertidos de petróleo generan una capa que bloquea la luz y el oxígeno, afectando desde el plancton hasta aves y mamíferos marinos. La recuperación de los ecosistemas puede tardar décadas.
Ambas amenazas tienen un origen humano claro, pero también una solución posible: reducir residuos, mejorar la gestión ambiental y apostar por alternativas más sostenibles. Proteger los océanos es proteger la vida del planeta.



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